Un cronómetro sin instalar nada
Para cocinar unos huevos (9 minutos, dicen los puristas), para medir tus series en el gimnasio, para practicar exámenes con tiempo real o para trabajar con la técnica Pomodoro (25 minutos de foco, 5 de descanso), lo único que necesitas es una pantalla. Este cronómetro mide con centésimas de segundo, permite marcar vueltas con sus tiempos parciales, y sigue contando aunque cambies de pestaña.
Y un temporizador con alarma
Debajo del cronómetro tienes la cuenta atrás: pon horas, minutos y segundos, pulsa iniciar y la página te avisa con un sonido de alarma al llegar a cero. Es el uso clásico de la cocina (el horno no espera), de la lavadora, de las pausas de estudio y de los turnos de palabra en reuniones y juegos de mesa.
Consejos de uso
- En el móvil, deja esta pestaña en primer plano si necesitas ver el tiempo en grande; si cambias de aplicación, el aviso sonoro del temporizador puede tardar hasta que vuelvas a la página.
- Las vueltas se quedan en pantalla hasta que pulses Reiniciar: perfectas para comparar los parciales de varias series o corredores.
- Si el temporizador llega a cero, pulsa Reiniciar para volver a poner el tiempo original.